El otoño trae consigo paseos entre hojas secas, parques alfombrados de colores cálidos y frutos que caen al suelo como parte de un paisaje muy reconocible. Los parques se llenan de unos frutos brillantes y marrones que llaman la atención de nuestros peludos, las castañas. Sin embargo, no todas son iguales ni todas son seguras.
Las castañas de Indias se confunden fácilmente con las castañas comestibles. A simple vista resultan muy parecidas, pero la diferencia es que mientras que las dulces pueden comerse, las de Indias son tóxicas para los perros, gatos y humanos.
La ingesta accidental de estas semillas, que podemos encontrar en los parques y bosques durante el otoño, puede provocar los siguientes síntomas:
- Salivación excesiva.
- Vómitos y diarrea.
- Dolor abdominal y negativa a comer.
- En casos graves, temblores, falta de coordinación o convulsiones.
Si ves alguno de estos síntomas en tu perrito es recomendable acudir de inmediato al veterinario.
No conviene esperar ya que la rapidez del tratamiento puede ser vital.